Las protestas que surgieron en Los Ángeles por las redadas de control migratorio y que llevaron al presidente estadounidense Donald Trump a movilizar a los soldados de la Guardia Nacional y los marines han comenzado a extenderse por todo el país, y hay más planeadas para el fin de semana.
Desde Seattle hasta Austin y Washington D.C., los manifestantes han coreado consignas, han mostrado pancartas contra el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) y han causado embotellamientos en avenidas del centro de distintas ciudades y frente a oficinas federales. Aunque muchas fueron pacíficas, en algunas se han producido enfrentamientos con las fuerzas del orden, y los agentes realizaron arrestos y usaron irritantes químicos para dispersar a las multitudes.














