Durante siglos, las lentes han funcionado de la misma manera: cristal o plástico curvados que curvan la luz para ampliar las imágenes enfocadas. Pero las lentes tradicionales tienen un gran inconveniente: cuanto más potentes tienen que ser, más voluminosas y pesadas resultan. Desde hace mucho tiempo, se buscan maneras de reducir el peso de las lentes sin sacrificar su funcionalidad. Y aunque existen algunas lentes alternativas más delgadas, su capacidad suele ser limitada y su fabricación suele ser complicada y costosa.
En una nueva línea de investigación y desarrollo, un equipo integrado, entre otros, por Rajesh Menon y Apratim Majumder, de la Universidad de Utah en Estados Unidos, ha encontrado una prometedora solución que será de utilidad en muchos campos pero sobre todo en el de los telescopios y la astrofotografía: una lente plana de gran apertura que enfoca la luz con la misma eficacia que las lentes curvas tradicionales, conservando al mismo tiempo una gran precisión en los colores.
Esta nueva tecnología podría transformar los sistemas de obtención de imágenes astrofotográficas, especialmente en aplicaciones donde hay muchas limitaciones de peso y de volumen, como por ejemplo en naves espaciales y aeronaves.
Las lentes convencionales no resultan problemáticas en instrumentos que no requieren muchos aumentos. Pero cuando se trata de telescopios que deben enfocar la luz de galaxias situadas a millones de años-luz de distancia, el grosor de sus lentes resulta poco práctico. Por eso, los telescopios profesionales utilizan enormes espejos curvos para conseguir el mismo efecto de curvatura de la luz, ya que son mucho más finos y ligeros que las lentes.














