El rumbo de un vehículo depende –más allá de la marca- de quien lo maneja. En las Águilas Cibaeñas, el chofer tiene nombre y apellido: Luis “Pipe” Urueta.

Aunque el equipo realizó cambios en su vicepresidencia de operaciones y en su gerencia, la estabilidad del cuerpo técnico se ha reflejado en el terreno bajo la conducción de Urueta.

Y es que, Pipe ha guiado un inicio de campaña sobresaliente apoyándose en un núcleo que, en gran medida, estuvo bajo control de las Águilas la campaña pasada, pero que en esta ocasión ha recibido un mayor nivel de participación y protagonismo dentro del plan de juego.