Corre el año 1838. El joven agente inmobiliario Thomas Hutter recibe el encargo de viajar a la lejana Transilvania para reunirse con el misterioso conde Orlok, con quien debe negociar la compra de una casa. En su camino por los Cárpatos, Hutter recibe varias advertencias sobre él, pero no hace caso. Finalmente llega al castillo, donde el conde lo recibe en persona: pálido, frío e inquietante. Demasiado tarde descubre que allí ocurren cosas extrañas: Orlok es un vampiro.

Así comienza el clásico del cine mudo «Nosferatu: una sinfonía del horror”, de Friedrich Wilhelm Murnau, estrenado en 1922 y considerado hoy una obra maestra del séptimo arte. Murnau creó un lenguaje visual innovador para retratar el miedo y la amenaza, y sentó una de las bases del cine de terror moderno, que hoy tiene millones de seguidores en todo el mundo. También en Halloween, muchas personas buscan esa sensación de escalofrío viendo películas de terror. Pero ¿qué es lo que tanto las atrae?