La puntualidad en los aeropuertos es una de las mayores preocupaciones de los pasajeros, y no es para menos, pues el impacto que un vuelo retrasado puede llegar a tener para los afectados puede ser importante: desde la pérdida de vuelos de enlace u otros medios de transporte hasta llegar tarde a reuniones u otros encuentros importantes.

El posible retraso de un vuelo es además algo muy difícil de evitar, ya que son múltiples los factores que pueden hacer que un vuelo deba ser retrasado: desde una huelga de pilotos hasta condiciones meteorológicas extremas u otras razones que pongan en riesgo la seguridad de los pasajeros y los tripulantes.

A pesar de todo esto, es cierto que no todas las aerolíneas son igual de puntuales, y esto se debe a que, entre los factores que pueden hacer que un vuelo deba ser retrasado, hay algunos externos a las compañías aéreas, pero hay otros que dependen completamente de ellas. Por eso no es de extrañar que en los rankings de aerolíneas se tenga en cuenta como uno de los elementos principales su puntualidad, como ocurre con la clasificación de aerolíneas de AirHelp.

Qué depende de la aerolínea y qué no

Como decimos, existen una serie de factores que pueden provocar el retraso de un vuelo. Sin embargo, solo algunos de ellos dependen de la aerolínea. El caso más relevante, precisamente porque suele ser un motivo común por el que una compañía aérea suele retrasar sus vuelos, es el de la convocatoria de huelgas de su propio personal.

Asimismo, suele tener un impacto relevante en la puntualidad de la compañía la gestión que esta hace de sus propios recursos, sobre todo de la flota disponible, por ejemplo: