“Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad”.

Esta frase de Albert Einstein define a la perfección a David Jones, un joven que creció rodeado de pobreza, delincuencia y obstáculos en el barrio de Guachupita, en Santo Domingo, pero que jamás dejó que su entorno dictara su destino.

A pesar de que todo parecía estar en su contra, encontró en el baloncesto una vía de escape y superación, dedicándose con pasión y disciplina a este deporte desde temprana edad, y logró lo que para muchos parecía imposible: pertenecer a un equipo de la NBA.