Se ha descubierto un planeta de tipo rocoso, como la Tierra, situado a la distancia idónea de su estrella para permitir un rango de temperaturas compatible con la existencia de mares y otros cuerpos de agua líquida en su superficie. Un escenario de este tipo reúne muchas de las condiciones aptas para la existencia de vida.
El hallazgo es obra de un equipo internacional de científicos dirigido por Georgina Dransfield de la Universidad de Birmingham en el Reino Unido. Las observaciones principales se realizaron con el satélite astronómico TESS (Transiting Exoplanet Survey Satellite) de la NASA. Se han llevado a cabo observaciones complementarias mediante el observatorio astronómico Gemini Sur, el de Las Cumbres, el TRAPPIST Sur, los telescopios ExTrA y la red SPECULOOS.
El planeta se llama TOI-715 b, es aproximadamente un 50 por ciento más grande que la Tierra y se halla en órbita a una estrella enana roja.
Con su descubrimiento, TOI-175 b se une a la lista de planetas situados en la zona habitable alrededor de su estrella que podrán ser observados más detalladamente por el telescopio espacial Webb.
La zona habitable alrededor de una estrella es aquella en la que el calor reinante no es ni excesivo ni insuficiente para permitir la existencia de agua líquida en la superficie de un planeta apto para ello.














