El gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, pareció dar un paso atrás este miércoles después de que su propuesta de tomar el control de la Franja de Gaza provocara un gran revuelo y la advertencia del secretario general de la ONU contra una «limpieza étnica» en el territorio palestino.

Un día después de que el magnate republicano dijera que «Estados Unidos tomará el control» de Gaza y los palestinos «se irán a otros países», su gobierno pareció restar importancia al anuncio.

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, dijo que Trump quería que los palestinos fueran «reubicados temporalmente» fuera de Gaza en lugar de reasentados permanentemente en países de mayoría árabe como Egipto.