«Pepe», el asesinado hipopótamo de Pablo Escobar llegó a las pantallas de la Berlinale en la voz de su fantasma. La cinta relata de una forma peculiar la llegada de esta especie de mamíferos semiacuáticos al continente americano por capricho del narcotraficante colombiano.

La película del dominicano Nelson Carlo de los Santos Arias es la segunda de las cintas latinoamericanas en competencia por el Oso de Oro, y es la primera de su país que se presenta en la sección oficial.

El caso se remonta a 1981, cuando Escobar introdujo cuatro crías de hipopótamos africanos a su hacienda en el departamento de Antioquia, Colombia. El macho y las tres hembras se reprodujeron y, tras la muerte de Escobar en 1993, algunos de los animales fueron repartidos en zoológicos colombianos, pero otros escaparon y se refugiaron en la naturaleza, a lo largo del río Magdalena.

En la actualidad, hay unos 170 hipopótamos en el país, donde estos mamíferos encontraron el ecosistema ideal para su reproducción, pero se convirtieron en un peligro para ese mismo ecosistema. Por ello, el país emprendió un plan para su esterilización. En 2009, militares colombianos mataron al hipopótamo Pepe, nombre con el que la prensa lo bautizó.