Tras el éxito de ‘Un escándalo muy inglés’, en el que Stephen Frears y Russell T. Davies ahondaban en una de las controversias políticas más polémicas del Reino Unido de los años 70, ahora BBC One expande la miniserie al convertirla en una producción antológica con una segunda producción titulada ‘Un escándalo muy británico’, que llega a HBO Max España este 29 de diciembre y que traerá a primera línea uno de los asuntos matrimoniales más aireados del siglo XX, el de los duques de Argyll. «Ya iba siendo hora de narrar este hecho real desde la perspectiva femenina», declara Paul Bettany, el cual encarna al duque en esta miniserie que funciona a modo de segunda temporada.

Un escándalo muy británico
‘Un escándalo muy británico’ narra el divorcio de los duques de Argyll en 1963. El proceso judicial fue polémico puesto que Ian Campbell (Bettany), el duque, para obtener el divorcio aireó la vida sexual de su esposa, Margaret Campbell (Claire Foy). Famosa en la época por su carisma, belleza y estilo, la duquesa era sinónimo de elegancia y portada de las más famosas revistas. Fue acusada por su marido de falsificación, robo, violencia, consumo de drogas, revelación de secretos y soborno. Gracias a una foto comprometida, el duque logró que los medios de comunicación pusieran el foco en la ‘libertina’ vida de la duquesa, manchando su reputación para siempre.

Uno de los aspectos que destaca de la adaptación televisiva del asunto Argyll, es que está narrado, por primera vez, desde una perspectiva completamente femenina, al ser una producción dirigida por Anne Sewitsky y escrita por Sarah Phelps. «Todo lo escrito anteriormente, el material original, fue escrito casi exclusivamente por hombres, lo que ofrece del caso una visión parcial», destaca Paul Bettany en una mesa redonda virtual en la que estuvo presente eCartelera.

«Ha sido maravilloso trabajar con Claire Foy»
Aunque Bettany valore la importancia de la perspectiva femenina, considera que a la hora de enfrentarse a un proyecto, lo que más valora es el poder trabajar «con grandes profesionales». «Sewitsky está entre los mejores directores que me han dirigido. Phelps es una gran guionista, ha sido un privilegio trabajar con ella. También uno de los motivos por los que acepté estar en la serie fue porque quería trabajar con Claire Foy, una intérprete a la que admiro», explica.