La noticia de la partida a los brazos del Señor, de la arquitecta y artista plástica Patricia Reid Baquero, ha dejado un gran vacío, sobre todo, en la clase perteneciente a las artes visuales.
Su legado pudiera estar fundamentado en las obras trabajadas o en sus historias contadas con líneas, diseños y colores, pero no es sólo así. También lo basó en su forma de ser, en su trato delicado con la gente, y más que todo, en su entrega a lo que amaba.
Tal vez decir que fue arquitecta, diseñadora, escultora y pintora es lo que lleva a explicar la mezcla de colores y formas que definen su obra y sus diseños, a veces con influencia europea, otras tantas con el brillo tropical del Caribe.
No importa cuánto se atreviera la artista a “inventar”, el resultado siempre ha sido hermoso y calidad.
Reid Baquero se acogía a las tendencias, pero sin perder jamás la sofisticación que la definió en todas las áreas a las que se dedicó. Un sello de lujo define sus trazos y los espacios decorado














