El Parlamento de Georgia aprobó hoy la polémica ley sobre agentes extranjeros pese a las protestas de la oposición y de Occidente, que la comparan con la normativa rusa que el Kremlin utiliza para acallar a la oposición, en una nueva vuelta de tuerca de las tensiones en este país caucasiano.

La polémica ley, promovida por el partido gubernamental Sueño Georgiano y cuyo nombre oficial es «Sobre la transparencia de la influencia extranjera», fue aprobada con 84 votos a favor y 30 votos en contra.