El calzado escolar es el que más tiempo usan los niños, entre 9 y 12 horas al día, por lo que «es más importante invertir en unos buenos zapatos que en la mochila o el estuche», afirma la presidenta del Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos, Elena Carrascosa.
Concretamente, en niños de 3 a 12 años, los profesionales de la podología recomiendan un calzado de pala recta, suela flexible y ligera, para no debilitar la musculatura; con materiales transpirables y una plantilla interior plana y extraible; sin tacones ni plataformas; y que no sean estrechos ni heredados de los hermanos.














