Son casi 30 años de ir y venir cantando y contando historias en sus canciones. Al inicio de su carrera, para componer, Pavel Núñez se nutría de acontecimientos de su propia vida, de situaciones y experiencias amorosas difíciles, las que desarmaba y luego armaba en temas musicales.
En el escenario volvía a revivir, en “carne viva” en cada ocasión que subía a interpretarlos. Fueron años en que al bajar del escenario sentía una depresión que tuvo que ser tratada por profesionales y aprendió que para escribir una historia que naciera de lo sucedido en su vida, primero atravesaba por un duelo, luego la convertía en canción, y, ya sanado, la interpretaba para su público.
Ya pasaron los tiempos en que sufrir una ruptura amorosa era luego convertirla en una canción y, peor aún, interpretarla en cada show a “flor de piel”. Ahora Pavel se nutre de historias de otros, de libros o buenas películas.














