Las pandillas vuelven a disparar las alarmas en el país. En esta ocasión las conforman menores de edad, según versiones de comunitarios y derivan de distintos sectores de la provincia San Pedro de Macorís, donde se ha protagonizado una de las tragedias más recientes de esta semana: José Manuel Cedano, de 19 años, cercenó la mano izquierda de un estudiante menor de edad el pasado miércoles 7, cuando había salido del Liceo José Joaquín Pérez.

Las demarcaciones en zozobra por estos grupos delictivos son Barrio Lindo, Placer Bonito, Barrio Blanco, Barrio México y Restauración, según ha especificado un comunitario del sector Restauración, quien ha preferido el anonimato por miedo a ser identificado.

De este último barrio proviene el agresor José Manuel Cedano, de alias «Manguito», quien fue apresado alrededor de las 11:30 de la mañana de ayer por las autoridades policiales de San Pedro de Macorís, luego de haber sido entregado por un comunicador de esta provincia, una comisión de moradores, así como su madre, Gissel Cedano Williams, y su tía, Yaneiris Cedano.

Allí, la delincuencia ha provocado una intranquilidad constante entre sus residentes y, de momento, el temor lo han sentido “a flor de piel”. Los motivos son claros: las supuestas pandillas se han adueñado de las calles de Restauración y de las demás localidades, al tiempo que la inseguridad ha aumentado cada vez más.

Así lo han confirmado distintos comunitari