A una gran parte de los dominicanos le suena el nombre de Paloma Bonilla. Desde hace un buen tiempo, su historia se ha difundido en diversos medios de comunicación. No es para menos. Ella lleva nueve años y medio atada a una silla de ruedas luego de que una mala práctica médica le afectara su médula y la dejara parapléjica (enfermedad que hace que la parte inferior del cuerpo quede paralizada y sin funcionalidad).
Esas mismas personas que la conocen y que la han apoyado, saben de su fortaleza para enfrentar este infortunio, así como de lo determinada que es para ofrecer los detalles de su amarga experiencia. Muchos la han ayudado en todos los sentidos a llevar su carga. Ahora bien, de lo que algunos no están enterados, es de que su situación es progresiva. “Ya tengo las piernas dobladas, me estoy atrofiando porque no estoy recibiendo las terapias que necesito para evitar esos daños colaterales”. Contar esta parte pone triste a la mujer que, si no te cuenta por todo lo que ha pasado, no podrías ni advertirlo. Es la fortaleza hecha persona.
“Cualquiera cree que es un cuadre que tengo con mis piernas dobladas, pero no es así, es que se me están doblando porque no he podido darme las terapias”. Trata de autoconsolarse diciendo que, aun así, lucha cada día para seguir hacia delante, más que por ella, por su hija de 16 años.
Espera por la justicia
Además de saber que no volverá a caminar, lo que más le afecta es la angustia a la que ha sido sometida por la justicia. Desde el año 2021 espera que le den respuesta sobre la apelación a la sentencia que condenó al ortopeda Fredis Reyes al pago de un millón y medio de pesos, cuando en realidad, la endemnización debe superar los 15 millones debido a que sufrió una discapacidad para toda la vida.
“Ha sido algo muy difícil. Primero, en el año 2017 el fallo fue a favor de quien me causó esta situación. Apelamos y, en 2019, él fue condenado sólo a pagar esa suma. Lo dejaron ejerciendo su profesión de manera normal, y siguió trabajando en el hospital Salvador B. Gautier, centro que también fue condenado junto al especialista”. El 2021 apelaron por un monto más justo.














