Más de 1.200 vuelos fueron cancelados este viernes en Estados Unidos después de que el gobierno de Donald Trump ordenara reducir el tráfico aéreo para aliviar la tensión en un sector que trabaja con escaso personal debido a la parálisis presupuestaria.

Unos cuarenta aeropuertos fueron afectados por la medida, entre ellos, los tres de Nueva York, tres que dan servicio a Washington, y los de Chicago, Los Ángeles, San Francisco, Miami, Boston, Filadelfia, Atlanta y Dallas.