“Gran cosa un papel. Tú te crees que esa hoja me va a impedir a mí que yo te mate como una p…”. Eso le dijo su expareja a Carmen (ficticio) el día que entró y posteriormente la asesinó delante de su mamá. Hoy esta madre cuenta el difícil momento que vivió aquella tarde cuando, quien fue su yerno, rompió la puerta y después de “irrespetar la orden de alejamiento”, impuesta por las autoridades, le dio dos tiros a su hija.
Ella lo había dejado casi tres meses antes de lo sucedido por los constantes maltratos que él le daba hasta delante de la gente. “Todos nosotros nos metíamos, es más, hasta los vecinos, pero desde que ella lo dejaba, al día siguiente andaba pidiendo perdón, y volvía a hacer lo mismo”. Lo cuenta entre lágrimas, pero sin dejar de ofrecer datos contundentes. “¿Le digo una cosa? Esas órdenes de alejamiento no resuelven nada, que se lo digo yo, que lo viví en carne propia”. Se arregla un pañuelo gris que llevaba en el pelo y agrega: “De eso hace seis años y pico”.














