Unos científicos han inventado, fabricado y probado un asombroso ordenador, hecho en buena parte de fibra y que puede coserse con tejidos textiles para formar parte de una prenda de vestir, lavable.
Este exótico ordenador, equipado con el software adecuado, puede vigilar las constantes vitales y el rendimiento físico de la persona que lo lleve puesto, informándole de la marcha de sus ejercicios físicos y advirtiéndole en tiempo real de cualquier riesgo de salud que detecte en sus constantes vitales.
El singular invento es obra de un equipo encabezado por Nikhil Gupta, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos.
En las pruebas realizadas hasta ahora, los usuarios de la ropa así computerizada la encontraron cómoda y apenas notaron la presencia de las fibras no textiles.
El equipo también probó, con éxito, a conectar en red varios de estos ordenadores en una misma prenda de vestir.
A diferencia de los sistemas de monitorización del cuerpo descritos como “vestibles” porque van fijados a la ropa o son muñequeras o similares, y que se sitúan sobre un único punto del cuerpo como el pecho, una muñeca o un dedo, el nuevo ordenador tiene la ventaja de estar en contacto con amplias zonas del cuerpo cercanas a órganos vitales. Debido a ello, el nuevo ordenador de fibra ofrece una oportunidad única para realizar mediciones continuas de las constantes vitales y hacer un buen seguimiento de la fisiología y la salud humanas.
El ordenador de fibra contiene una serie de microdispositivos, entre ellos sensores, un microcontrolador, memoria digital, módulos Bluetooth, un sistema de comunicaciones ópticas y una batería. Todos los componentes necesarios de un ordenador están integrados en una sola fibra elástica.














