Se espera que alrededor de 6 millones de personas de todo el mundo se agolpen en las cervecerías de Múnich durante el Oktoberfest de 2024, que comienza el 21 de septiembre y dura más de dos semanas.

Pero aunque en la 189a. edición del emblemático festival folclórico sus bulliciosos invitados beberán más de 5,6 millones de litros de cerveza, según seis cervecerías locales, y consumirán toneladas de carne, ensalada de patatas y sauerkraut, el evento sigue actualizando su imagen para adaptarse a los nuevos tiempos.

Fiesta de la vieja escuela que se esfuerza por ser limpia y ecológica
El Oktoberfest lleva mucho tiempo intentando reducir su huella medioambiental al adoptar energías limpias y clasificar y reciclar sus enormes residuos: incluso los residuos de cocina y de comida se recogen por separado y se convierten en abono.

El consumo desmesurado de alcohol, comida y energía en el recinto ferial de Múnich se equilibra con el uso casi exclusivo de electricidad renovable creada por el sol y el viento, mientras que el biogás libre de carbono también ayuda a alimentar el evento. El festival afirma estar en camino de alcanzar la neutralidad de carbono al reducir las emisiones que contribuyen a alimentar el cambio climático.