La preocupación de Donald Trump y el Partido Republicano por defender sus mayorías en la Cámara de Representantes y el Senado en noviembre se han vuelto mucho peor, ahora tendrán otro factor importante con el que lidiar: Barack Obama.
Obama ha decidido irse con toda su fuerza política para quitarle terreno político al partido republicano y al presidente. El expresidente hará campaña para desbancar a los republicanos en las elecciones legislativas de fin de año en lo que se espera sea una recia batalla que finalmente lleve a Obama a decir lo que siente sobre Trump.
La portavoz del expresidente Katie Hill dijo al Chicago Tribune que Obama “seguirá siendo políticamente activo en 2018, con más fuerza durante la campaña”.
Atrás parece haber quedado el año de gracia que se tomó el demócrata para descansar luego de ocho años en el poder, entregándole tiempo valioso a su familia, lo que lo dejan con todo el vigor para ir por los republicanos en las elecciones legislativas que podrían redistribuir el poder en EEUU.
Obama ya ha dejado clara su estrategia para abonar el terreno a favor de los demócratas que tienen la dura tarea de retomar el control del Senado. Obamacare, DACA, el acuerdo de París, regulaciones ambientales, deportaciones entre otros serán los frentes de acción en los que el ex presidente actuará por el bien de su partido.














