Diagnosticar algunas enfermedades podría ser tan sencillo como respirar unos instantes en un tubo. Unos ingenieros han desarrollado un test para detectar, en el aliento de un paciente, compuestos químicos delatadores de la presencia de neumonía.

La nueva prueba podría proporcionar una forma más rápida de diagnosticar la neumonía y otras afecciones de las vías respiratorias. En vez de someterse a una radiografía de tórax o esperar horas a obtener los resultados de un análisis tradicional realizado en un laboratorio, el paciente podría recurrir a una prueba de aliento y obtener un diagnóstico en cuestión de minutos.

El logro es obra de un equipo integrado, entre otros, por Loza Tadesse y Aditya Garg, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) en Estados Unidos. Tadesse está especializada en espectroscopia médica, el uso de la luz para identificar huellas químicas delatadoras de una enfermedad o lesión específicas.

La nueva prueba de aliento consta de un sensor portátil del tamaño de un chip convencional que atrapa y detecta compuestos sintéticos que actúan de biomarcadores de enfermedades. Tales compuestos sintéticos están inicialmente unidos a nanopartículas inhalables y actúan como diminutas balizas que permanecen encerradas hasta que son liberadas de la nanopartícula mediante una llave muy específica, como por ejemplo una enzima relacionada exclusivamente con la enfermedad.