Buscar nuevas técnicas de diagnóstico del VIH en países con infraestructuras limitadas y en los que circulan muchas variantes del virus es el objetivo de los investigadores del CIBER de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) en España, que han evaluado una nueva tecnología molecular para detectar y cuantificar recombinantes complejos del virus.
La investigadora del CIBERESP en el Hospital Universitario Ramón y Cajal, África Holguín, ha dirigido un estudio internacional publicado recientemente en Scientific Reports y en el que también ha participado la Clínica Universidad de Navarra, en el que se ha evaluado en la República Democrática del Congo sangre seca infectada con variantes recombinantes del VIH y una nueva técnica molecular.
El estudio ha evaluado por primera vez la utilidad de una nueva técnica molecular Point of Care (POC) comercial para diagnosticar y cuantificar la cantidad de VIH empleando solo unas gotas de sangre seca impregnada en un papel de filtro especial (DBS, dried blood spots) e infectada por recombinantes complejos del virus que circulaba por Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo. Según explica África Holguín, “esta técnica molecular POC es mucho más sencilla y rápida que las técnicas moleculares convencionales, por lo que es ideal para su uso en países con infraestructuras limitadas”. Además, se realiza con un aparato portátil mucho más pequeño y sencillo de usar que las técnicas normalmente usadas en los laboratorios diagnósticos, lo que permite hacer la prueba en los mismos sitios donde se realiza la visita clínica de los pacientes o donde se realiza la toma de muestra, estando disponibles en menos de dos horas.
Los investigadores del CIBERESP evaluaron por primera vez la eficacia de dos nuevas técnicas POC frente a otra ya comercializada con amplio recorrido, empleando muestras de sangre seca de 160 adultos y niños del Hospital de Monkole, en Kinshasa, origen de la pandemia de VIH y donde las variantes que circulan son mayoritariamente recombinantes y complejas. Los 160 pacientes eran principalmente seropositivos diagnosticados mediante pruebas rápidas (58,75%), mujeres (57,5%) y tratados con antirretrovirales (46,2%).
La infección por VIH se confirmó y cuantificó en 14 niños y en 70 adultos con la nueva técnica, identificando 8 casos (4 adultos y 4 niños) a los que se les había dado un falso diagnóstico de VIH en RDC. Una vez realizado el estudio, ambos ensayos (POC y convencional) presentaron una alta correlación. Los datos se comunicaron rápidamente a los clínicos congoleños responsables de esos pacientes para su intervención.
Los resultados del estudio, por lo tanto, mostraron una buena concordancia entre las técnicas, confirmando la utilidad de este tipo de pruebas POC, indica África Holguín. “Hemos demostrado que estas técnicas moleculares rápidas y sencillas POC son una alternativa viable en países de bajos recursos donde circulan muchas variantes del virus, como en la República Democrática del Congo. Además, al poderse implantar y realizar la técnica en los mismos sitios de consulta, su uso puede acelerar las intervenciones clínicas”, afirma la directora del estudio. De esta manera, se reduciría la pérdida de seguimiento de pacientes debido al retraso de los resultados cuando los laboratorios de referencia están lejos del sitio de toma de muestra, como pasa en la mayoría de países con las mayores tasas de infección. Además, aunque el precio por muestra es similar, el coste de la máquina POC es muy inferior a los equipos requeridos por las técnicas convencionales para diagnóstico molecular y cuantificación del virus.














