Las células solares en tándem están formadas por dos partes o capas que operan juntas para abarcar una gama más amplia del espectro de radiación solar aprovechable o para lograr alguna otra ventaja. Básicamente, se trata de dos células solares, cada una de un tipo distinto, operando juntas. Al tener, cada una, una clase de absorción distinta, o prestaciones que no tiene la otra, se logra utilizar una franja más amplia del espectro solar o un funcionamiento más óptimo en otros aspectos. El resultado es una eficiencia mayor que la de las células solares integrantes por separado.
Unos científicos han conseguido una eficiencia de conversión de energía del 23,50% en una célula solar en tándem de silicio y perovskita, dotada con un recubrimiento antirreflectante basado en una película polimérica con una textura especial.
El logro es obra de un equipo integrado, entre otros, por Kyoung Jin Choi, del Instituto Nacional de Ciencia y Tecnología de Ulsan (UNIST) en Corea del Sur, y Jung-Kun Lee, de la Universidad de Pittsburgh en Estados Unidos.
El equipo de investigación demostró sistemáticamente que una combinación de nanopartículas de dióxido de silicio y partículas de fósforo de mayor tamaño puede convertir la luz ultravioleta en luz visible e incrementar la transmisión total de luz aprovechada.
Estas nuevas células solares mantienen además una buena eficiencia durante un tiempo de servicio muchísimo más largo que el conseguido por otras células solares comparables.














