Una nueva celda o célula de combustible, fabricada a partir de tierras raras (un grupo de elementos químicos conductores de electricidad), podría generar eficientemente tanta energía, que sería suficiente para mover un automóvil, un avión o un tren, o abastecer de electricidad a edificios.

 

La nueva celda de hidrógeno fue diseñada por el ingeniero físico Harby Alexander Martínez Rodríguez en la Universidad Nacional de Colombia (UNAL).

 

En su tesis de doctorado “Evaluación del desempeño de una celda de combustible de hidrógeno de óxido sólido de ánodo soportado en función del dopaje de Er3+ en el electrolito”, el investigador propone el diseño de este dispositivo como respuesta a la necesidad de la sociedad actual de producir energía limpia de manera eficiente.

 

Las tierras raras –que en realidad no son tierra sino elementos químicos– son la materia prima para este sistema, ya que presentan propiedades como alta dureza y resistencia al calentamiento, pues por su coeficiente de expansión térmica, que es muy alto, son materiales que pueden soportar altas temperaturas sin modificar su naturaleza. Los yacimientos o minas donde se encuentra la mayoría de los 17 elementos que se agrupan como tierras raras se encuentran en China, India y Australia, y otros países con menores porcentajes.

 

En Colombia, el potencial de producción de elementos de tierras raras –entre otros metales como niobio (Nb), tantalio (Ta) y uranio (U)– está en departamentos como Vichada y Vaupés. Las demás regiones están más relacionadas con oro, platino y plata.