¿La inteligencia artificial supera a la humana, o lo hará pronto, en muchísimas labores? ¿En una situación grave, deberíamos fiarnos más del criterio de una inteligencia artificial que de nuestro propio criterio? Un nuevo estudio ha examinado hasta qué punto la capacidad humana de tomar decisiones difíciles está siendo relegada por los propios humanos a favor de la capacidad de la inteligencia artificial para tomar decisiones de esa clase.

 

El estudio lo ha realizado un equipo encabezado por Colin Holbrook, de la Universidad de California en Merced, Estados Unidos.

 

Holbrook y sus colegas realizaron una serie de experimentos psicológicos en los cuales los sujetos de estudio debían tomar decisiones peliagudas y para ello contaban con la ayuda de robots supuestamente dotados de inteligencia artificial, quienes podían estar de acuerdo o no con la decisión que la persona, siguiendo su propio criterio, empezaba considerando la mejor.

 

Se advirtió a los sujetos de estudio que la inteligencia artificial de los robots tenía limitaciones y que debido a ello los consejos que les dieran podían ser desacertados. Sin que las personas lo supieran, los consejos que daban los robots estaban escogidos al azar.

 

Sorprendentemente, alrededor de dos tercios de las personas permitieron que un robot les hiciera cambiar de opinión cuando no estaba de acuerdo con ellas, y acabaron tomando la decisión recomendada por el robot, una muestra alarmante de excesiva confianza en la inteligencia artificial, tal como advierten los autores del estudio.