Las redes sociales y los medios de comunicación han sido testigos de que luego de las lluvias registradas en el país durante el fin de semana del 18 de noviembre, hay cientos de familias en múltiples comunidades que sufren por la desesperación de haberlo perdido todo; entre ellos, niños, cuyos uniformes, o se los llevó una intensa corriente de agua, o simplemente se convirtieron en inservibles, haciéndoles imposible, desde entonces, el regreso a la escuela.
Todos los útiles se los llevó la inundación
Los útiles escolares (cuadernos, lápices, mochilas, libros), tampoco tuvieron un mejor destino, por lo que todo lo que pudiera ser considerado como básico para que un infante en edad escolar asista adecuadamente a un plantel educativo, hasta el pasado sábado no lo poseían quienes residen en sectores como El Tamarindo, en Santo Domingo Este, o en Brisa del Este de Sabana Perdida, en Santo Domingo Norte.














