Pese a que está enraizado en la psiquis popular la absurda idea de que una mujer no puede gobernar el país, con el paso de los años las féminas siguen cobrando posiciones de poder en la República Dominicana, y surgen perfiles con la capacidad para ocupar la primera magistratura de la nación.
En las últimas décadas, la sociedad ha sido testigo del avance en los puestos de mando que han logrado las mujeres, las cuales van desde vicepresidentas, procuradoras, senadurías, diputaciones, ministras, alcaldesas, gobernadoras, juezas y otras importantes posiciones ejecutivas en el ámbito público.
Las mujeres también se han ido destacando en el plano empresarial, logrando ocupar posiciones de importancia en las cúpulas empresariales, gremios comerciales y sociales.














