Israel avanzó el miércoles en dos frentes, con una incursión terrestre en Líbano contra Hezbollah en la que murieron ocho soldados israelíes, y ataques en Gaza, que mataron a decenas de personas, incluidos niños. Mientras Israel prometía tomar represalias por el ataque con misiles balísticos perpetrado por Irán un día antes, la región se preparaba para una nueva agudización del conflicto.

Irán, que respalda a Hezbollah y a los combatientes de Hamás que controlan el enclave palestino de la Franja de Gaza, lanzó docenas de misiles contra Israel el martes por la noche, otra intensificación en un ciclo de ataques y represalias que está acercando al Oriente Medio a una guerra regional. Israel advirtió que el ataque tendría “repercusiones”.