El expresidente de Rumanía y líder de la transición democrática de Rumanía, Ion Iliescu, falleció este martes a los 95 años, dejando un legado político controvertido que sigue dividiendo a la sociedad rumana y generando encendidos debates.

Iliescu murió en un hospital de Bucarest, donde estaba ingresado desde hacía casi dos meses, debido a un cáncer de pulmón.

Nacido en 1930 en la localidad de Oltenita, al sur del país, junto al tramo del Danubio que separa Rumanía de Bulgaria, era hijo de un militante comunista clandestino. Siguiendo la senda de su padre, ingresó en las juventudes comunistas rumanas al final de la II Guerra Mundial en 1945.