El casabe fue nominado recientemente como “Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad”, ante la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), no solo por República Dominicana, sino también por Venezuela, Cuba, Haití y Honduras.
Ante esta nominación, el Ministerio de Cultura, junto a la comisión dominicana de la Unesco, organizó un viaje hacia Monción, para realizar un cortometraje donde plasmaran lo que se conoce como “La Ruta del Casabe”, y mostrar como se elabora ese alimento, una herencia de nuestras raíces taínas y su cultura.
“La Ruta del Casabe” surgió como una iniciativa del Ministerio de Turismo, el Instituto Nacional de Formación Técnico Profesional (Infotep) y la Agencia de Cooperación Internacional de Japón (JICA) para impulsar el turismo en este municipio que pertenece a Santiago Rodríguez.
Esta experiencia está compuesta por una visita a las tres principales industrias de Monción, a pesar de que en la región hay más de 200 productores.
Dentro de la experiencia está “El Mirador de Doña Mechi”, una pequeña fábrica donde se hace casabe artesanal, la fábrica Guaraguanó, que fue la primera industria en el municipio y por último la fábrica Casabí.
Cada industria representa una forma de trabajar el producto, además de ser productores y exportadores de casabe, representan una fuente de empleos para los comunitarios de Santiago Rodríguez.
Lo vivido en la ruta
El Mirador de Doña Mechi, da la bienvenida a la “Ruta del Casabe” en la que se muestra la experiencia taina en su elaboración. Su fundadora Cándida Castillo Reyes, de 68 años, produce casabe de forma artesanal, aunque incluye algunas maquinarias más industriales, como los hornos de gas, que le permite aumentar su producción.
Cándida muestra a turistas y visitantes que llegan a Monción, cómo los taínos realizaban el casabe con leña sobre un burén mientras trabajaban la yuca en una bandeja de barro.
El recorrido por su mirador incluye degustación, bailes, preparación de casabe al estilo taíno, un viaje a través de la historia de la yuca y el casabe, por un costo de RD$500.00.
Su fábrica produce al mes entre 45,000 a 50,000 tortas de casabe, de las cuales exporta aproximadamente 3,800 cajas hacia Estados Unidos cada 45 días, además distribuye en el Supermercado Bohío en Santiago y en el Supermercado Morel en Mao, alrededor de 800. Su distribución no se extiende hasta Santo Domingo, pero recibe pedidos y los envía a través de los buses que salen con destino a la capital.
Realiza tortas de casabes grandes, tipo buffet y troquelado. Tiene seis variedades, entre las que están: sabor natural, coco, ajo, piña, entre otros.
Esta pequeña empresa proporciona de 8 a 12 empleos fijos, sin contar los empleos indirectos que surgen debido a la fabricación de la producción, como: cosecheros, vendedores de materia prima y transportistas.
La segunda parada de la ruta es la fábrica Guaraguanó, la cual representa “La experiencia industrial” debido a que cuenta con ma














