Como centro de operaciones de las Grandes Ligas en América Latina, a la República Dominicana no solo llegan los cientos jugadores firmados en el continente a las academias de los 30 equipos, también se ha convertido en el lugar ideal para entrenadores y jugadores aficionados asentarse, formarse y tocar las puertas del negocio.

Datos levantados por la Dirección de Migración, la oficina de la MLB y la Comisión Nacional de Béisbol arrojan que al país llegan poco más de 5,000 jóvenes extranjeros a jugar béisbol, más de 3,000 de ellos en busca de firmas, generalmente venezolanos, colombianos, cubanos, panameños y nicaragüenses.

Para regular ese flujo y su permanencia en el país, Migración, MLB y la Comisión formalizaron ayer un acuerdo que garantice una coordinación entre las partes para tener un mayor control. Se establecerá el tipo de visa que requiera cada jugador o entrenador y el tiempo que estará en el país, siempre con el aval de la MLB como garante.

El acto tuvo lugar en la sede de la Dirección General de Migración.