Según la Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes de Venezuela, coliderada por la Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), hasta el 8 de febrero de 2022 unos 6.041.690 venezolanos habían dejado su país. De estos, 4.992.215 estaban en América Latina y el Caribe, principalmente distribuidos en Colombia (1,8 millones), Perú (1,3 millones), Ecuador (508.900) y Chile (448.100). «En estos países la pandemia generó a partir de 2020 un movimiento pendular desde y hacia Venezuela porque las condiciones económicas y la regularización se complejizaron», dijo a Efe Donna Cabrera, docente, investigadora y consultora en migraciones internacionales.

En América Latina, los inmigrantes venezolanos quedaron indefensos porque no tuvieron acceso a los beneficios que otorgaron los diferentes Gobiernos a sus nacionales para paliar la crisis del coronavirus. De inmediato, Maduro le inyectó combustible al Plan Vuelta a la Patria, que desde 2018 facilita el retorno de migrantes, y mediante el cual, según la Cancillería, hasta el 22 de febrero de 2022 habían regresado solamente 27.816 personas.

CAMBIO DE TIMÓN EN SURAMÉRICA

Una de las razones del movimiento pendular en la migración es, en el caso de Suramérica, la expectativa por el curso que tomará la situación de los venezolanos tras el cambio de timón en los Gobiernos de Perú y Chile, y luego de las elecciones presidenciales del próximo 29 de mayo en Colombia. «Los nuevos presidentes y su visión sobre la migración y la manera como se integran los migrantes y refugiados venezolanos van a tener un fuerte impacto en la movilidad de estas personas por la región«, aclaró Cabrera.

Ya el mandatario peruano, Pedro Castillo, hizo sonar las alarmas el 28 de julio de 2021 al afirmar durante su posesión: «Los delincuentes extranjeros tendrán 72 horas de plazo a partir de la fecha para salir del país». Aunque el toque xenófobo de estas palabras hizo que los venezolanos pensaran lo peor, lo cierto es que el regreso a su patria está lejos de ser masivo.

«Las estimaciones indicarían que unas 500 personas estarían saliendo diariamente de Perú por la frontera norte, en Tumbes, mientras que los ingresos diarios siguen superando las 1.200 personas«, declaró a Efe el representante de Acnur, Federico Luis Agusti. Para el presidente de la Unión Venezolana en Perú, Óscar Pérez, otro factor relevante en el movimiento migratorio son las multas «desproporcionadas» que se imponen a quienes no prorrogaron a tiempo su residencia.