La esperada visita de presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, al presidente Joe Biden después del desaire del mandatario mexicano al no asistir a la cumbre de las Américas, en Los Ángeles, tiene como telón el drama migratorio.

«Hay temas bilaterales como la migración que tiene que ver con los programas de cooperación para el desarrollo no solo en el caso de México sino también el apoyo a países de Centro América», dijo López Obrador.«Hay temas bilaterales como la migración que tiene que ver con los programas de cooperación para el desarrollo no solo en el caso de México sino también el apoyo a países de Centro América», dijo López Obrador.

Precisamente, se espera que el mandatario mexicano le pida a su homólogo estadounidense que amplíe según las necesidades de su mercado laboral el número de visas para los trabajadores temporales mexicanos y centroamericanos.

Lo mismo que enfrentar al Congreso para aprobar la reforma migratoria que regularice a los casi 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos, de los que casi la mitad son mexicanos, entre otros puntos de su agenda.

«También ha tratar el tema inflacionario es un asunto mundial y podemos cerrar filas, trabajar en común acuerdo para controlar la inflación en estados unidos y también en México con medidas bilaterale», dijo López Obrador.

Sin embargo, con el clima de polarización política que se vive en Washington, medios mexicanos creen que pocos cambios sustanciales puede haber en cuanto a una reforma migratoria.

Anque el abogado Luis Gómez Alfaro, cree que si hay esperanzas al menos en cuanto a las visas de trabajo.