Las narrativas que impulsan o tratan de frenar la migración irregular de salvadoreños, guatemaltecos y hondureños muestran contradicciones y no se sostiene bajo una misma línea, de acuerdo con un estudio del Instituto de Políticas Migratorias.
El texto divulgado por el Instituto de Políticas Migratorias (MPI), basado en Washington, indica que estas causas son múltiples y se muestran como “complejas y cambiantes”.
“Las narrativas sobre la emigración a menudo están en conflicto, y muchos migrantes y sus familias la ven como una esperanza esencial, mientras que los gobiernos a veces la describen como una amenaza desestabilizadora”, indica el estudio de MPI que profundiza para entender el fenómeno desde varias aristas.
Ariel Ruiz, analista de esa institución y uno de los autores, comentó al presentar los resultados de la investigación que los descubrimientos llevan a plantear las “discrepancias” existentes entre las políticas públicas creadas para afrontar el problema y la realidad de las familias y las comunidades de donde se genera la migración irregular.














