Las narrativas que impulsan o tratan de frenar la migración irregular de salvadoreños, guatemaltecos y hondureños muestran contradicciones y no se sostiene bajo una misma línea, de acuerdo con un estudio del Instituto de Políticas Migratorias.

Las historias personales de quienes se aventuran a la migración irregular desde El Salvador, Guatemala y Honduras para intentar llegar a Estados Unidos no responden a una sola de las causas identificadas por los gobiernos para encontrar una solución al problema, de acuerdo a un estudio revelado el miércoles.

El texto divulgado por el Instituto de Políticas Migratorias (MPI), basado en Washington, indica que estas causas son múltiples y se muestran como “complejas y cambiantes”.

“Las narrativas sobre la emigración a menudo están en conflicto, y muchos migrantes y sus familias la ven como una esperanza esencial, mientras que los gobiernos a veces la describen como una amenaza desestabilizadora”, indica el estudio de MPI que profundiza para entender el fenómeno desde varias aristas.

Ariel Ruiz, analista de esa institución y uno de los autores, comentó al presentar los resultados de la investigación que los descubrimientos llevan a plantear las “discrepancias” existentes entre las políticas públicas creadas para afrontar el problema y la realidad de las familias y las comunidades de donde se genera la migración irregular.