La migración haitiana hacia la República Dominicana ha sido un fenómeno constante, marcado por una compleja mezcla de temor, esperanza y retos socioeconómicos.
Mientras muchos haitianos buscan una vida mejor huyendo de la crisis en su país, su presencia en el territorio dominicano genera diversas reacciones en la sociedad, desde la solidaridad hasta la preocupación por los costos que implican.
En medio de un clima de creciente incertidumbre, cientos de extranjeros haitianos ilegales en República Dominicana enfrentan una realidad diaria marcada por el temor a la deportación y la búsqueda de una vida mejor.














