El hecho de que el recién pasado 2025 haya sido, para muchos, un año de pruebas y de dificultades, y de que como país nos tocó vivir la gran tragedia del Jet Set, no debe ser un pretexto para que abandonemos nuestras metas para este 2026.
De por sí, el que estemos disfrutando de este nuevo año ya es un regalo. Ahora, lo ideal es ajustar lo que tenemos en carpeta a nuestras posibilidades y a nuestra realidad.














