El huracán Melissa se aleja al fin del Caribe este viernes tras azotar durante días varios países de la región, donde dejó un rastro de devastación y causó la muerte de unas 50 personas.

La tormenta se convertirá en un «potente ciclón postropical» rumbo al norte y podría dejar fuertes lluvias y ráfagas de viento en el este de Canadá, informó el centro estadounidense de huracanes (NHC) en su último boletín.