Marine Le Pen confirmó este martes que liderará a una extrema derecha en posición de fuerza en la elección presidencial de Francia en 2027, pese a que una condena por malversación le impuso el uso de un brazalete electrónico durante un año.
La política de 57 años recobró su derecho a presentarse a la presidencial, tras una sentencia del Tribunal de Apelación de París que, aunque mantuvo su condena por malversación de fondos públicos europeos, le redujo la pena de inhabilitación.














