La relación entre Mar y su padre, Marco Antonio Solís, es cercana y con un espíritu familiar notable que ella lo atestigua durante la conversación con periodistas de LISTÍN DIARIO, aunque haya decidido no usar el apellido Solís en el mundo artístico.

Ella ha tenido que explicar a los medios que “es un gran orgullo ser Solís, obviamente, pero también quiero que la gente me conozca por lo que soy”.

La joven mexicana, de 24 años, viene desde hace tres años forjando su propio destino en la música. Las canciones “Quédate”, “Calavera”, “Ojitos de colores”, “No te vas” y su versión de “Más que tu amiga” (dada a conocer por “El Buki”) son sus primeras apuestas, a la que se suma su más reciente corte, “No es normal”.