Su trabajo le permite trazar un camino que fusiona la sofisticación con la modernidad en la moda masculina. Su historia es la de un creador que encontró su vocación entre telas y patrones, desarrollando una firma que apuesta por la excelencia y la elegancia atemporal.

Antes de que Manuel Febrillet se consolidara como una de las figuras destacadas del diseño masculino en la República Dominicana, exploró diversas áreas académicas, desde administración hasta publicidad. Sin embargo, su verdadera pasión siempre estuvo latente. “Siempre estaba armando disfraces, diseñando, pero nunca me dedicaba de lleno a la moda”, recuerda.

Su incursión definitiva en el mundo del diseño llegó de la mano de Luis Domínguez, quien se convirtió en su mentor y le brindó la oportunidad de conceptualizar los trajes para los espectáculos locales del Festival Presidente hace unos años. Lo que comenzó como un proyecto puntual, pronto se convirtió en un aprendizaje profundo dentro de los talleres. “Después de ocho años trabajando con Luis, llegó el momento en el que me dijo: ‘Llegó tu hora, despega’. Y aquí estamos”, declara con gratitud.