El 30 de abril de 2025 (o 1 de mayo dependiendo de la zona horaria), la Estación Espacial Internacional tuvo que efectuar una maniobra para asegurarse de esquivar un fragmento de chatarra espacial que iba a pasar cerca de la estación.
Hay que tener en cuenta que la velocidad a la que vuelan allí naves y basura espacial es muchas veces mayor que la de una bala, por lo que incluso un objeto de tamaño minúsculo puede bastar para dañar peligrosamente una nave si impacta contra ella.
Para la maniobra, los motores del carguero Progress 91, acoplado a la estación, fueron activados y estuvieron en marcha durante 3 minutos y 33 segundos, con el fin de elevar la órbita de la Estación Espacial Internacional y proporcionar un margen extra de distancia entre la estación y el pedazo de chatarra espacial. Este trozo se desprendió de una parte de un cohete Larga Marcha chino lanzado al espacio en 2005.














