Tammi Bleimeyer fue sentenciada este lunes a 28 años de cárcel por abusar y torturar a su hijastro de cinco años.
Bleimeyer, de 37 años y originaria de Texas, mantuvo al menor ahora con 9 años, identificado como Jordan, en un armario.
El espacio, ubicado bajo las escaleras de la casa, había sido denominado “la habitación de Harry Potter” y estaba cercado por alambres y clavos.
A la víctima que pesaba 13 kilos (unas 25 libras) le daban de comer una rebanada de pan al día, de acuerdo con la prueba vertida en corte.
El padre del menor, Bradley Bleimeyer, era cómplice de la mujer.
El hombre, quien en ocasiones drogó al menor para que no revelara los maltratos, se declaró culpable y fue sentenciado a 15 años de cárcel.
Fue uno de los siete hijos de la mujer quien los denunció en marzo de 2014, cansado de ver tanto abuso.
También relató que Jordan había sido golpeado contra la pared y electrocutado con un teaser.
La convicta, al enterarse de que era buscada, huyó con el menor a un motel cercano pero agentes la detuvieron, en febrero de 2015, luego de rastrear su teléfono.














