Como la primera mujer en dominar el mundo masculino del pop, Madonna, que ahora cumple 65 años, ya tiene un poderoso legado cultural que celebrar.
Con más de 300 millones de discos vendidos y una fortuna estimada en 850 millones de dólares, Madonna es una de las mujeres más exitosas de la industria musical. Ha encabezado 11 veces el ránking anual de la revista Forbes de las mujeres mejor pagadas en la música. Obtuvo 28 nominaciones al Grammy y ganó el premio siete veces.
Además de estrella de la música, también es empresaria, escritora, directora, productora y diseñadora. Y aunque no le fue fácil despegar como actriz, ganó un Globo de Oro por su papel de «Evita» en la versión cinematográfica del musical de 1997.
Rompiendo tabúes
Madonna Louise Ciccone nació el 16 de agosto de 1958 en Bay City, Michigan. Tuvo su gran oportunidad a principios de los 80. Y a lo largo de los años logró inspirar y sorprender con su versatilidad y capacidad para reinventarse en términos de música, estilo e identidad.
Se convirtió en sinónimo de transgresión y ruptura de tabúes, sin temor a crear controversia, con canciones como «Papa Don’t Preach», sobre el embarazo adolescente, o videos musicales provocativos como «Like a Prayer», que presentaba cruces en llamas y a un Jesús negro.
El mundo la conoció como la rebelde provocadora con medias de red rotas y guantes sin dedos, o como una bomba sexual con corsés de Jean Paul Gaultier. Luego tomó un giro espiritual inesperado, explorando el misticismo judío de la cábala, y adoptando el nombre hebreo de Esther en 2004.
Luego se embarcó en su aventura de crianza y ahora es madre de seis hijos. Formó parejas poderosas que llegaron a los titulares al unirse en matrimonio, primero, con el actor estadounidense Sean Penn (1985-1989) y luego con el director británico Guy Ritchie (2000-2008).
Sin dejar nunca su estilo provocador, es autora de títulos tan variados como «Sex», un libro de 1992 que incluye pornografía ligera y representaciones de sadomasoquismo, y «The English Roses», un cuento para niños de tono moralista. Este último se convirtió en el libro ilustrado para niños más vendido de todos los tiempos tras su publicación en 2003, y Madonna donó todas las ganancias a una organización benéfica para niños.
Sus esfuerzos filantrópicos también son variados y bien conocidos, e incluyen sus propias organizaciones benéficas, Ray of Light Foundation y Raising Malawi.














