Menos del 3 por ciento del agua del mundo es dulce, y debido a las presiones del cambio climático, la contaminación y los cambios en los patrones de población, en muchas zonas este recurso ya de por sí escaso se está volviendo aún más escaso. En la actualidad, 1.420 millones de personas, entre ellas 450 millones de niños, viven en zonas de alta, o muy alta, vulnerabilidad por falta de agua, y se prevé que esta cifra aumente en las próximas décadas.

El equipo de Haolan Xu, del Instituto de Industrias Futuras adscrito a la Universidad del Sur de Australia (UniSA), ha desarrollado un sistema sostenible y rentable que podría suministrar agua potable a millones de personas vulnerables utilizando materiales baratos y la luz solar.

Xu y sus colegas han perfeccionado una técnica para obtener agua dulce a partir de agua de mar, agua salobre o agua contaminada, mediante una evaporación solar muy eficaz, que proporciona entre 10 y 20 litros de agua potable por metro cuadrado de agua de origen al día, suficiente para una familia de cuatro miembros. Con la evaporación, las impurezas se separan del vapor de agua y luego este se condensa dando lugar a agua dulce y pura.

En los últimos años se ha prestado mucha atención al uso de la evaporación solar para generar agua dulce potable, pero las técnicas anteriores han sido demasiado ineficaces para resultar útiles en el ámbito práctico. El equipo de Xu ha superado esas ineficiencias, y su tecnología puede ahora suministrar suficiente agua dulce para satisfacer muchas necesidades prácticas a una fracción del coste de las tecnologías existentes para ese trabajo, como la ósmosis inversa.

El núcleo del sistema es una estructura fototérmica muy eficaz que se asienta en la superficie de una masa de agua y convierte la luz solar en calor, concentrando la energía precisamente en la superficie para evaporar rápidamente la parte superior de la masa de agua.