ELGRAFICODELSUR.COM.– Condenado en segunda instancia a 12 años de prisión por corrupción, Lula tenía plazo hasta las 17 para entregarse voluntariamente a la Policía en la ciudad de Curitiba, después de que la Corte Suprema le negase un recurso de “habeas corpus” para evitar una orden de arresto.
“Atrincherado” en el segundo piso del edificio del gremio en San Bernardo del Campo, el ex mandatario no cumplió con la orden del juez Moro y siembra incertidumbre en la Policía Federal con su determinación de no entregarse en el sur de Brasil.
Partidarios del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva hacen vigilia frente a la sede del sindicato de los metalúrgicos. EFE/Marcelo Chello
Según los trascendidos, Lula negociaba en las últimas horas para viajar en un jet privado a Curitiba. Sin embargo, hasta el momento, no se movió del conurbano paulista. No será considerado como un prófugo.














