A lo largo de la historia no solo fuera de las rejas quedan las artimañas que llevan a los presidiarios a las cárceles, puesto aun dentro de estos recintos penitenciarios continúan coordinando robos, asaltos a mano armada y estafas, a pesar de la custodia policial.

En los últimos nueve años al menos seis bandas han sido desarticuladas por la Policía Nacional, en las que se incluyen hechos vinculados a asaltos y otros relacionados a estafas a través dispositivos móviles desde los centros correccionales, especialmente desde la Penitencia