Las nuevas infecciones por VIH se contarían por millones y las muertes también. Ese podría ser el impacto potencial de una reducción significativa de la financiación internacional de los programas de prevención y tratamiento de la enfermedad, que podría volver a niveles no vistos desde comienzos de los años 2000.

De aquí a 2030, si no se mitigan los recortes propuestos por los principales países donantes, podrían darse entre 4,4 y 10,8 millones de nuevas infecciones adicionales en los países de renta baja y media, así como entre 770.000 y 2,9 millones de muertes relacionadas con el VIH en niños y adultos, señala un estudio basado en modelos que publica The Lancet VIH.