MIAMI – De todos los hispanos en los Estados Unidos, los cubanos fueron el grupo que más apoyó al presidente Donald Trump durante su campaña electoral.
Según un estudio del Pew Research Center, realizado previo a las elecciones, el 54% de ese grupo apoyaba al republicano hacia la Presidencia, contra el 26% de latinos de otros orígenes.
Aunque el presidente Trump presumió que alrededor del 84% de los cubanos votaron por él, los resultados de la elección arrojaron que fue entre el 50 y 58%, según un análisis del Washington Post, números más cercanos a los revelados por el Pew.
A pesar de ese apoyo, el número de cubanos con órdenes de deportación pendientes ha aumentado en lo que va de año y alcanza ya los 37,218 casos, según cifras oficiales publicadas hoy por el diario New Herald.
Además, los centros de detención de inmigrantes han registrado un incremento de cubanos recluidos en sus instalaciones, que acogían, el 9 de diciembre pasado, a 1,686 isleños.
Esta situación se da en un momento en el que se han reducido drásticamente las cifras de cubanos que intentan llegar al país después de que perdieran el pasado 12 de enero el amparo migratorio conocido como “pies mojados, pies secos”, que les garantizaba la entrada a Estados Unidos sin necesidad de visa.
Antes de esa fecha, los cubanos que tocaban territorio en Estados Unidos eran favorecidos con la Ley de Ajuste Cubano y su política de “pies secos, pies mojados”, mientras que aquellos que venían por mar y no alcanzaban a tocar tierra eran deportados a la isla.
Ahora, esa diferencia no importa y todos los inmigrantes cubanos deben llegar al país con documentos legales, ya sea por mar, aire o tierra, y si lo desean deben pedir asilo político bajo un argumento de “miedo creíble de regresar a Cuba” y esperar meses detenidos en EEUU sin la certidumbre de que será aprobada la solicitud.
El año fiscal 2017 incluye tres meses en los que seguía vigente la política migratoria hacia los cubanos, por lo que la cifra desde enero pasado de inmigrantes de ese país ha mostrado una creciente tendencia a la baja, y desde el 1 de octubre pasado, cuando comenzó el actual año fiscal, la Guardia Costera sólo interceptó a 44 cubanos.














