El ciclo global de agua vivió el año pasado nuevos extremos climáticos y los desastres relacionados con el agua causaron la muerte de más de 8,700 personas, desplazaron a 40 millones y supusieron pérdidas económicas superiores a 550,000 millones de dólares.

El informe Monitor Mundial del Agua, en el que participa un equipo internacional de investigadores, señala que en 2024 se vivieron “feroces inundaciones y sequías paralizantes”.